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«Le livre de la nature est là grand ouvert devant nous, et non seulement nous pouvons y lire les merveilles de la sagesse éternelle que le Créateur a inscrites sur chaque pierre, sur chaque fleur, sur chaque étoile, sur chaque être humain, mais encore il nous donne les moyens de résoudre les problèmes qui se présentent quotidiennement à nous. La solution des questions philosophiques les plus complexes se trouve dans le livre de la nature. Puisque en bas, comme en haut, les lois sont analogues, un phénomène physique a toujours sa correspondance dans les régions du cœur, de l’intellect, de l’âme et de l’esprit. “Tout ce qui est en bas est comme ce qui est en haut…” Ce principe énoncé par Hermès Trismégiste est une clé. Ne laissez pas cette clé se rouiller!»
Omraam Mikhaël Aïvanhov
«La Bible a un corps, une âme et un esprit. Celui qui s’arrête au récit des événements qui y sont rapportés et aux personnages qui en sont les acteurs n’en connaîtra que le corps. Celui qui sent que quelque chose de profond, d’essentiel se dégage de ces récits commence à en explorer l’âme, et il s’en nourrit comme on se nourrit de l’air qu’on respire ou du parfum des fleurs. Enfin, à celui qui a longtemps étudié d’après quelles lois Dieu a créé l’univers et l’homme, ainsi que les relations qui existent entre les mondes physique, psychique et spirituel, à celui-là la Bible révèle son esprit.»
Omraam Mikhaël Aïvanhov
«Jésus annonçait l’avènement du Royaume de Dieu, et à la fin de l’Apocalypse saint Jean le décrit sous la forme d’une ville, la nouvelle Jérusalem qu’il voit descendre du ciel. Cette nouvelle Jérusalem est évidemment symbolique : elle représente les transformations que les humains ont à réaliser en eux-mêmes afin de former ensemble une société idéale où tous vivront dans la fraternité et la paix. Mais même si elle ne s’est pas encore réalisée dans le monde, chacun peut déjà en goûter les bénédictions en travaillant à devenir lui-même une nouvelle Jérusalem.»
Omraam Mikhaël Aïvanhov
“Jesús fue más grande revolucionaro de entre los enviados de Dios, fue el primero en transgredir todas las costumbres antiguas, y expió en la cruz la audacia que tuvo al decir que él era hijo de Dios al igual que lo son todos los seres humanos. La insistencia con la que Jesús subrayaba la filiación divina del hombre, escandalizaba e irritaba a los escribas y a los fariseos hasta el punto de que, un día, intentaron lapidarle. Pero Jesús les dijo: “Os he hecho ver varias buenas obras que vienen de mi Padre: ¿por cuál de ellas me lapidáis? Los judios le respondieron: No te lapidamos por ninguna buena obra, sino por una blasfemia, y porque tú, que eres un hombre, te haces pasar por Dios.” Y fue entonces, cuando Jesús les recordó un versículo de los Salmos: “¿Acaso no está escrito en vuestra ley: yo de dicho: sois dioses?”
Ce coffret rassemble les 3 ouvrages de la Collection Synopsis, une synthèse en 3 volumes de l’oeuvre d’Omraam Mikhaël Aïvanhov.
«Jésus a été le plus grand révolutionnaire parmi les envoyés de Dieu, il a été le premier à transgresser tous les usages anciens, et il a expié sur la croix l’audace qu’il avait eue de dire qu’il était fils de Dieu, et que tous les êtres humains sont également fils et filles de Dieu. L’insistance avec laquelle Jésus soulignait la filiation divine de l’homme scandalisait et irritait les scribes et les pharisiens au point qu’ils tentèrent un jour de le lapider.
Mais Jésus leur dit: “Je vous ai fait voir plusieurs bonnes œuvres venant de mon Père: pour laquelle me lapidez-vous ? Les Juifs lui répondirent: Ce n’est point pour une bonne œuvre que nous te lapidons, mais pour un blasphème, et parce que toi, qui es un homme, tu te fais Dieu.” Et c’est alors que Jésus leur rappelle un verset des Psaumes: “N’est-il pas écrit dans votre loi: j’ai dit : vous êtes des dieux?”»Omraam Mikhaël Aïvanhov
El verdadero espiritualista es aquél que ha comprendido cómo actúa el espíritu sobre la materia: se sirve de todo lo que la naturaleza ha puesto a su disposición, poniendolo al servicio de un ideal superior, para sí mismo y para los demás.
“La Cábala dice que el año nuevo está influenciado por las estrellas. El nacimiento de un año se parece al nacimiento de un niño. Es el nacimiento de una vida que va a durar un año. Cuando nace un niño, se hace su horóscopo según el día y la hora de su nacimiento para determinar el desarrollo de los acontecimientos que ocurrirán en su vida. Lo mismo ocurre para el año, y hay que saber que el primer día va a determinar el primer mes, el segundo día el segundo mes, el tercer día el tercer mes, y así sucesivamente… Por consiguiente hay que vivir, pensar, sentir y comportarse correctamente por lo menos durante los doce primeros días para establecer una base inteligente, luminosa, gracias a la cual los doce del año quedarán influenciados, determinados por el bien. “
“No olvidéis nunca que mediante la meditación podéis dar expresión a vuestro ser interno – este ser misterioso y sutil – a fin de que pueda salir, expandirse, atraer el espacio infinito para registrar todas las maravillas y manifestarlas luego en el plano físico. Evidentemente lo que ve, lo que contempla este ser en vosotros, la mayoría de las veces no alcanza vuestra conciencia, pero repitiendo estos ejercicios a menudo, poco a poco lo que ha descubierto se convertirá en consciente, con lo cual se instalará en nosotros como un tesoro que perdurará como una propiedad vuestra.”
“Inspirar, espirar… Inspirar, espirar… Este movimiento de flujo y reflujo es la clave de todos los ritmos de¡ universo. Al tratar de concienzarlo en vosotros mismos, entráis en la armonía cósmica y sentís cómo poco a poco vuestra respiración se funde en la respiración de Dios.”
“Dejad que los muertos se vayan tranquilamente adonde deben ir. En cuanto a vuestros parientes y amigos, no os acerquéis a ellos, no los retengáis con vuestras tristezas, con vuestras penas y, sobre todo, no os esforcéis en comunicaros con ellos: les importunáis, e impedís su liberación. Rezad por ellos; enviadles vuestro amor, pensad que se liberan y se elevan progresivamente en la luz. Si les queréis verdaderamente, sabed que un día estaréis con ellos. Es la verdad. Cuántas veces os lo he dicho: donde esté vuestro amor, un día estaréis vosotros.”
“La música es una respiración del alma. Es a través de la música que el alma se manifiesta en la tierra. Cuando la conciencia superior se despierte en el hombre, cuándo éste desarrolle en él posibilidades de percepción más sutiles, empezará a oír esta grandiosa sinfonia que resuena a través de los espacios de un extremo al otro del universo, y entonces llegará a comprender el sentido profundo de la vida.”
“Desde el momento en que aceptáis la ley de la reencarnación, empezáis a comprender que cada acontecimiento vital, al que corresponde una causa más o menos remota, tiene su razón de ser. Esta comprensión, evidentemente, influirá en vuestros sentimientos : puesto que sabéis que las pruebas que tenéis que sufrir son el resultado de transgresiones pasadas, no acusáis a los demás de vuestras desgracias, y sois pacientes y generosos con ellos. Finalmente, de esta manera fortalecéis vuestra voluntad : evitáis cometer actos reprensibles por los cuales sabéis que tendríais que sufrir, y os esforzáis en construiros un porvenir luminoso.”
“Durante todo el tiempo de la gestación, la madre debe crear conscientemente alrededor de su hijo, una atmósfera de pureza y de luz para trabajar así en colaboración con el alma que va a encarnarse. Aunque no la pueda ver, puede dirigirse a ella: “Te ayudaré, te daré los mejores materiales, pero procura tú también, aportar a mi hijo, cualidades y virtudes que le permitan ser un ser magnífico.”
A partir del momento en que la madre pronuncie con todo su amor estas palabras poderosas, mágicas, unas determinadas partículas emanaran de ella, y el espíritu del hijo que debe encarnarse las tomará como materiales para construir sus diferentes cuerpos. El hijo en si mismo no posee nada, recibe todos los materiales de su madre. Es por ello que ésta debe ser consciente y sólo darle, con sus pensamientos y sus sentimientos, las partículas más luminosas, las más puras.”
“El espíritu trabaja sobre la materia por intermedio del alma. El alma es un instrumento del espíritu, un instrumento del que se sirve para llegar al plano físico, porqué el espíritu, por si sólo, no puede llegar a él. Únicamente el alma tiene la posibilidad de alcanzar la materia y, a través de ella, el espíritu trabaja sobre la materia, modelándola, formándola y ordenándola. Sin el alma, sin las posibilidades del alma, el espíritu no tiene ningún poder sobre la materia.”
“La mejor terapia consiste en pensar, sentir y actuar en armonía con las fuerzas y entidades luminosas de la naturaleza y del universo entero. El hombre debe pues conocer estas fuerzas, estas entidades y sintonizarse con ellas; ésta es la primera medicina. Naturalmente no rechazo las demás, y en el caso de que un enfermo esté muy grave, evidentemente no es el momento de ponerse a predicar explicándole que debe cambiar su manera de vivir. En ese caso es necesario actual deprisa, administrar antibióticos, realizar una transfusión sanguínea o incluso operar. Pero hay que saber que la mejor medicina consiste en controlar la manera en que vivimos, es decir, nuestra manera de pensar, de sentir, de creer, de amar, de alimentarse…”
“Sucede lo mismo con los alimentos espirituales como con los alimentos materiales; así como ustedes, todos los días, comen pan y beben agua para alimentar su cuerpo físico, deben alimentarse des sol : de su calor, de su luz, para nutrir sus cuerpos espirituales. Es de esta manera como se volverán realmente vivos. Entonces, intenten mirar el sol, cuando sale todas las mañanas, como si fuera la primera vez que lo vieran y seimpre les parecerá nuevo.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov
«La Kabbale dit que la nouvelle année est influencée par les étoiles. Oui, la naissance d’une année est semblable à la naissance d’un enfant… Il faut donc s’efforcer de vivre, de penser, de sentir et de se comporter le plus correctement possible au moins durant les douze premiers jours pour établir une base intelligente, lumineuse, grâce à laquelle les douze mois de la nouvelle année seront influencés, déterminés pour le bien.»
Omraam Mikhaël Aïvanhov
Notre vie finit-elle avec ce que nous avons l’habitude d’appeler la mort ? Sur cette question, source de tellement d’angoisse, le Maître Omraam Mikhaël Aïvanhov a été, sous différentes formes, souvent interrogé. Nous présentons ici l’essentiel des réponses qu’il a été amené à donner.
Les éditeurs
«La vie est un océan sans limites. Au sein de cet océan, on dit que les créatures “naissent” et “meurent”, mais en réalité, il y a toujours la vie. C’est pourquoi, celui qui comprend la signification de son existence terrestre s’en va avec la conviction qu’il a accompli la tâche pour laquelle il était venu. La mort ne l’effraie pas, parce qu’il sent qu’il va continuer à vivre et à travailler ailleurs. Il a appris à se familiariser avec l’idée de ce passage qu’on appelle la mort mais qui n’est en réalité que la continuation de la vie sous une autre forme.»
Omraam Mikhaël Aïvanhov
«Jésus a donné à ses disciples une prière que tous les chrétiens récitent depuis, et qui est appelée le Notre Père”, ou encore la prière dominicale. Il a mis dans cette prière une science très ancienne qui existait déjà bien avant lui et qu’il avait reçue de la tradition… L’univers entier y est contenu. Quels horizons s’ouvrent devant vous!…»
Omraam Mikhaël Aïvanhov
Tomando como punto de partida la imagen del manantial, Omraam Mikhaël Aïvanhov interpreta las palabras de Jesús : ” Si un hombre no nace del agua y del espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. ” El agua de la que habla Jesús, es el amor ; el espíritu (el fuego), es la sabiduría ; y el amor y la sabiduría se unen para dar nacimiento a la verdad, que es la nueva vida. El comentario de estas palabras da la clave del trabajo espiritual.
Lo que cada uno de nosotros siente en sí mismo como fuente de extravío, su “personalidad”, puede, gracias a este libro, convertirse para él en una ayuda pre-ciosa. Porque en lugar de querer combatir a su propia naturaleza, lo cual es una tentativa abocada de antemano al fracaso, aprenderá a utilizarla para ennoblecerse. Con lo cual descubrirá poco a poco en él una instancia psíquica superior, su “individualidad”, la cual no solamente sabrá situarse por encima de todos los opuestos, sino utilizarlos para crear una armonía inte-rior y verdaderos lazos fraternales.
En este volumen se han reunido un cierto número de ejercicios sencillos y eficaces que Omraam Mikhaël Aïvanhov ha indicado en el transcurso de sus conferencias, como respuesta a la necesidad de métodos que tanto se hace sentir en la vida espiritual. Todos estos métodos hacen referencia al conocimiento iniciático, cuya primera preocupación es la llegada de lo que los textos sagrados llaman: “Un nuevo cielo y una nueva tierra”, es decir, un cambio en la mentalidad y en las costumbres.
Aunque la noción de era fundada en la astrología no parezca científica, aunque en el sueño de la Edad de Oro no se vea otra cosa que una utopía, es interesante reexaminar bajo un prisma nuevo los problemas que, desde siempre, han inquietado a la humanidad : el dinero, la desigualdad social, la política, la religión, la coexistencia pacífica de los Estados. Unicamente las nociones de fraternidad y de universalidad permitirán resolver estos problemas.
Aunque la noción de era fundada en la astrología no parezca científica, aunque en el sueño de la Edad de Oro no se vea otra cosa que una utopía, es interesante reexaminar bajo un prisma nuevo los problemas que, desde siempre, han inquietado a la humanidad : el dinero, la desigualdad social, la política, la religión, la coexistencia pacífica de los Estados. Unicamente las nociones de fraternidad y de universalidad permitirán resolver estos problemas.
“El Árbol sefirótico, el Árbol cabalístico de la Vida, es una imagen del universo que Dios habita e impregna con su esencia, una representación de la vida divina que circula a través de toda la creación. Ahí tenéis un sistema que os impedirá dispersaros en vuestra actividad espiritual. Si trabajáis durante años con este Árbol, si lo estudiáis, si saboreáis sus frutos, introduciréis en vosotros el equilibrio y la armonía de la vida cósmica.”
«Celui qui est né une deuxième fois est semblable à une source d’où jaillit l’eau pure et au bord de laquelle viennent s’installer des plantes, des animaux, des hommes, toute une civilisation. Sa religion est la véritable religion de l’amour divin et de la sagesse divine. L’univers est pour lui le véritable temple de Dieu dont le soleil est le grand-prêtre et les astres les veilleuses.
Celui qui est né une deuxième fois est parvenu à ouvrir et à libérer en lui tous les canaux subtils afin d’absorber les courants célestes. Il représente le prisme parfait qui répartit les sept forces bénéfiques dans tout son être et les projette pour le bien de ceux qui l’entourent. Il sait utiliser le pouvoir du feu sur l’eau. Il étudie la véritable alchimie, la véritable astrologie et la véritable Kabbale qui se trouvent d’abord en lui-même. Il est attentif à tous ses gestes, à tous les mouvements de son visage et de son corps, il veille sur toutes ses paroles afin de devenir un véritable mage blanc.
Enfin, celui qui est né une deuxième fois a compris la leçon des abeilles qui nous donnent un magnifique exemple de société supérieure et qui savent préparer le miel: il travaille pour que l’idée de la fraternité universelle se répande sur la terre et il apprend à préparer le miel spirituel dans sa propre vie.»Omraam Mikhaël Aïvanhov
«Pourquoi la plupart des humains laissent-ils leurs tendances instinctives se développer librement sans que leurs facultés supérieures aient leur mot à dire pour les maîtriser, les orienter?… Ou alors, ils s’attaquent à elles pour les anéantir comme si elles étaient des ennemies de leur évolution. Eh bien, dans les deux cas ils commettent une erreur, car ils introduisent une division entre le haut et le bas. Or, l’Intelligence cosmique a prévu que les facultés supérieures puiseraient leurs énergies dans les fonctions inférieures; celles-ci, en effet, sont comme des racines indispensables afin que cet arbre qu’est l’homme puisse extraire de sa “terre” les substances qu’il transformera pour donner des fleurs et des fruits.
Comment se fait dans l’arbre la transformation de la sève brute, absorbée par les racines, en sève élaborée…? C’est dans les feuilles que s’opère cette transformation, grâce à la lumière du soleil… De la même façon, grâce à la lumière du soleil spirituel nous pouvons transformer en nous la sève brute, nos tendances instinctives, en sève élaborée qui ira nourrir les fleurs et les fruits de notre âme et de notre esprit. C’est ainsi que nous deviendrons de véritables alchimistes.»Omraam Mikhaël Aïvanhov
«Dans l’avant-dernier chapitre de l’Apocalypse saint Jean écrit: “Puis je vis un nouveau ciel et une nouvelle terre, car le premier ciel et la première terre avaient disparu…”. Comment interpréter cette vision?
Dans le langage éternel des symboles, le ciel représente la partie spirituelle de l’homme, le domaine de la pensée; et la terre représente la concrétisation, la réalisation dans la matière. Comme dans l’univers, dans l’être humain aussi le ciel et la terre sont inséparables, et un “nouveau ciel” signifie une philosophie nouvelle qui donne naissance à une “nouvelle terre”, c’est-à-dire à une nouvelle façon de vivre. La tête est dans le ciel et les pieds sont sur la terre. Les pieds, c’est ce qui marche d’après la tête, car les pieds courent toujours là où la tête a déjà quelques projets.»Omraam Mikhaël Aïvanhov
«Il y a plusieurs attitudes possibles vis-à-vis de l’amour: on peut le manger, on peut le boire, on peut le respirer, et on peut aussi vivre en lui.
Celui qui vit dans le côté subtil et éthérique de l’amour, il le possède comme lumière dans l’esprit, comme chaleur dans le cœur, et il peut répandre cette lumière et cette chaleur sur tous les êtres qui l’entourent. Celui qui vit dans cet amour possède la plénitude.»
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«Qui de vous n’a pas lu un de ces contes où un dragon a capturé une belle princesse qu’il garde prisonnière dans un château? Des chevaliers se présentent pour la délivrer, mais l’un après l’autre ils se font dévorer par le dragon qui s’empare de leurs richesses. Enfin, arrive un jour un noble prince, plus beau et plus vaillant que les autres, auquel une magicienne a révélé un secret pour vaincre ce dragon. Il remporte la victoire, libère la princesse, et entre en possession des trésors. Puis, tous les deux montés sur le dragon que conduit le prince, ils s’envolent dans l’espace.
Ces contes que nous croyons réservés aux enfants, en réalité ils nous parlent de nous, de nos expériences psychiques et spirituelles. Le dragon, c’est la force sexuelle, et le château, notre corps physique. Dans ce château soupire la princesse, notre âme, que la force sexuelle mal maîtrisée empêche de goûter l’amour véritable. Le prince, c’est notre esprit, et ses armes sont les moyens dont dispose l’esprit pour maîtriser cette force et l’utiliser. Une fois dompté, le dragon nous sert de monture. Car s’il est représenté avec une queue de serpent – symbole des forces souterraines – il possède aussi des ailes pour nous emporter vers les hauteurs.»Omraam Mikhaël Aïvanhov
«“Connais-toi toi-même…” Cette formule qui était inscrite au fronton du temple de Delphes, combien ont su vraiment l’interpréter? Chacun ne connaît de lui-même que quelques aspirations, quelques tendances bonnes ou mauvaises, et il dit: “Je me connais”. Eh non, il ne se connaît pas, il ne sait ni qui il est, ni ce dont il a besoin pour réaliser sa véritable nature. Et la preuve qu’il ne sait pas qui est ce “toi-même”, c’est qu’il le confond le plus souvent avec le corps physique. Pour le disciple de la Science initiatique, se connaître, c’est arracher sa conscience au cercle limité de sa nature inférieure, afin de se fondre dans la conscience illimitée de l’Être cosmique qui vit au-dedans de lui, qui travaille en lui, jusqu’au jour où il peut enfin dire: “Moi, c’est Lui.”»
Omraam Mikhaël Aïvanhov
«“Connais-toi toi-même…” Toute la science, toute la sagesse est là: se connaître, se retrouver, la fusion du moi inférieur et du Moi supérieur. Le symbole de l’initié qui a réussi à se retrouver est le serpent qui se mord la queue. Le serpent qui rampe sur le sol est une ligne droite ou sinueuse, et cette ligne est limitée. Le serpent qui se mord la queue devient un cercle, et le cercle, c’est l’infini, c’est l’illimité, c’est l’éternité. L’homme qui a réussi à réaliser le symbole du cercle pénètre dans un monde où il n’y a plus de limites, où il n’y a plus de séparation entre le haut et le bas, car toutes les puissances, les richesses et les vertus que le vrai Moi, le moi supérieur possède s’infusent devant le moi inférieur. Le petit et le grand ne font plus qu’un et l’homme devient une divinité.»
Omraam Mikhaël Aïvanhov